Alex Txikon hizo pública este jueves una nota tras la apuesta que mantuvo con Mikel Larrañaga el pasado sábado en Azpeitia. En ella pide perdón a los aficionados, censura la actitud del médico y los jueces de la Federación Guipuzcoana que supervisaban el desafío y confiesa en un relato lleno de dramatismo los momentos posteriores a su desfallecimiento, en los que llegó a pensar que fallecía. «Noto que me voy a morir, siento que esto se acaba. Antes de entrar a la ambulancia empiezo a llorar y sé que no me quiero morir aún», explica.
El alpinista acabó en el hospital por deshidratación grave y el pasado martes volvió a ser ingresado para realizarle más pruebas debido a la fuerte debilidad que arrastraba. En los momentos previos a su traslado, se le administró litro y medio de suero en 10 minutos, su pulso llegó a 20 pulsaciones y la saturación de oxígeno en sangre bajó a 68%. Tras la mejoría, Txikon recibió ayer al mediodía el alta hospitalaria.
En la nota pide disculpas por los errores cometidos en su preparación de cara al desafío y por haber competido pese a que apenas una semana antes casi no se podía levantar de la cama por la fisura en dos costillas que se produjo durante un entrenamiento. «El 1 de julio no debí salir a la plaza con dos costillas fisuradas. La presión me pudo. Pido disculpas por mi falta de criterio y mi más sincero agradecimiento a los y las que me han ayudado. Siento vergüenza de mis tomas de decisiones pero no tengo miedo en contar la verdad ya que de nuestros errores aprendemos», añade.
El de Lemoa critica con dureza al médico Iñaki Arratibel, por no haberle atendido en el traslado al hospital, y a los jueces de la Federación Guipuzcoana de Herri Kirolak por su parcialidad y por no dejarle beber agua en toda la prueba. «Desde aquí animar a los aizkolaris a no participar en pruebas como esta si no se normalizan o se actúa al menos con deportividad. Por no haber, no había ni un médico que obligase a parar la prueba. ¡No vivimos en la Edad Media!», concluye.
2º Noticia
Para la
reflexión. Es la conclusión que hay que sacar de la apuesta que se vio este
sábado por la tarde en la plaza de toros de Azpeitia. Mikel Larrañaga se
embolsó los 12.000 euros en juego, tras ganar el desafío a Alex Txikon, pero el
resultado es lo de menos. Lo que se vio en el coso taurino azpeitiarra no fue
plato de buen gusto.
Ambos deportistas tenían ante sí un desafío en
el que tenían que levantar 20 veces un cilindro antiguo de 100 kilos, cortar
diez kanaerdikos en el caso de Txikon y doce en el caso de Larrañaga, para
terminar con 7,5 kilómetros de carrera dando vueltas a la plaza de toros.
A falta de algo más de dos kilómetros para el
final Alex Txikon se tuvo que retirar exhausto, dando bandazos, en el suelo
mareado y tuvo que ser ingresado en el hospital. Al terminar la apuesta el
doctor Iñaki Arratibel afirmó que el alpinista de Lemoa sufrió una
hipoglucemia.
Se lo llevaron a la enfermería de la plaza de
toros, pero cuando salió a tomar aire se volvió a marear y terminó en el
hospital. Durante el traslado y en el centro sanitario le pusieron suero para
recuperarse. La imagen de Larrañaga también era dramática. Terminó la apuesta
andando, dando tumbos, vomitando y parando cada pocos metros casi desorientado.
Los últimos 800 metros las realizó andando. Por fortuna, poco a poco se fue
recuperando.
Sabor amargo
El resultado pasó a un segundo plano
totalmente. Muchos espectadores hablaban de "penoso" lo que se vio en
las últimas 50 vueltas o cinco kilómetros. La reflexión que hay que hacer es si
en esas condiciones los médicos tienen que parar o no una competición deportiva.
La salud debe estar por encima de todo cuando los deportistas están al borde
del colapso y los dos pasaron los límites.
La imagen que ofrecieron no fue buena. Nadie
esperaba que ocurriera lo que sucedió. Mucha gente se acercó por primera vez y
se llevó un susto enorme.
Altibajos en los tres
trabajos
Más de mil personas dieron un gran aspecto la
plaza de toros de Azpeitia. El mayor lleno en el coso taurino azpeitiarra desde
hace mucho tiempo. No defraudó el público y desde Bizkaia llegaron muchos
autobuses para animar a un Alex Txikon que es un reclamo indiscutible.
Larrañaga se puso por delante al inicio. Su
ventaja en la mitad del trabajo con la piedra era de dos alzadas. Se le notaba
más fortaleza al azpeitiarra. Pero en las últimas alzadas se le atragantó el cilindro
antiguo de 100 kilos. Txikon tuvo algún problema con alguna de las alzadas y
una fue nula, y a pesar de ello le recortó la diferencia hasta ceder solo diez
segundos en el trabajo de harrijasotze.
«Txikon
ha sufrido una hipoglucemia»
Iñaki Arratibel estaba en Azpeitia como médico de Alex
Txikon. Al terminar la apuesta afirmó que "Txikon ha sufrido una
hipoglucemia. Después a salido a coger aire y se ha vuelto a marear y hemos
decidido trasladarlo al hospital para que le den suero. Allí se recuperara".
Uno de los debates que surgió fue la de la posibilidad de que un médico tenga
la facultad de parar la apuesta cuando ve a los contendientes en esa tesitura.
"Yo era médico de una parte, pero quizás hay que poner a un médico para
tomar o no esa decisión".
Nada más comenzar a cortar se notó la
diferente de categoría de uno y otro en el trabajo de aizkora. Para el cuarto
tronco le llevaba una de ventaja y le quedaba otro para recortarle la ventaja
inicial de dos kanaerdikos. Larrañaga cortó el cuarto kanaerdiko en 8:20 y
Txikon tardó doce segundos más en cortar tres.
Las dos de ventaja no se recortaron hasta el
novenos kanaerdikos. A ambos le quedaban tres para terminar con el hacha y
después tenían que correr 7,5 kilómetros por lo que la apuesta se iba decantando
hacia el lado del deportista de Lemoa.
Mikel Larrañaga llevaba 500 metros corriendo y
empezaba Txikon sus 7,5 kilómetros. Se antojaba insuficiente, aunque el nivel
de Larrañaga era una incógnita.
Txikon puso un ritmo alto y lograba colocarse
a doscientos metros a falta todavía de casi 4 kilómetros para el final. La
apuesta parecía decantarse de su lado, pero en los dos siguientes kilómetros
ocurrió lo que ocurrió. Txikon acusaba el esfuerzo y se tuvo que retirar.
Larrañaga lograba terminar su trabajo a duras penas con un tiempo de una hora
19 minutos y 27 segundos. Antes de comenzar la apuesta se guardó un minuto de
silencia por la tragedia de Alberto Zerain y Mariano Galván.
Alex Txikon fue reingresado en el hospital en la tarde/noche del pasado martes para monitorizar su estado de salud debido a la fuerte debilidad que arrastraba tras su desfallecimiento y posterior evacuación al hospital de Mendaro (Gipuzkoa) en la noche del pasado sábado después del desafío con el aizkolari Mikel Larrañaga.
Desde la noche del martes, el equipo médico que le ha atendido le ha practicado diferentes analíticas y pruebas sobre su estado de salud (se encontraba en estado de observación).
En la tarde/noche del miércoles, Alex escribió a su equipo de producción (mediante WhatsApp) un largo texto explicando los errores deportivos que ha cometido ante el reciente desafío con Mikel Larrañaga. El texto lo envió a eso de las 03.30 de la mañana:
DONDE CASI TODO SE ACABA
En medio de Azpeitia, dentro de la ambulancia, a punto de que mi vida se apague, pregunto a Andoni Ormazabal una y otra vez: Andoni, hiltzen ari naz!! Andoni hil ingo naz??
Mediados de marzo. Aún nos encontramos en Nepal; ya rondan en mi cabeza nuevos retos y sobre todo pienso que volveremos a intentar el Everest. Es aquí, donde nace la idea del desafío que celebramos el día 1 de julio. Según llego a casa, rueda de prensa. Una bienvenida que no nos merecíamos y seguido me pongo manos a la obra: La aizkora es mi pasión!
Llamo a Mikel Larrañaga y le propongo el desafío. Acordamos la cita y cerramos el trabajo a realizar: 20 alzadas, al cilindro viejo de 100kg, 10 troncos de 125 cm yo y Mikel 12 , y 7,5km corriendo. Por fin tras 7años tras la última apuesta, por aquel entonces contra Joseba Otaegi. De nuevo revivir la sensación de jugar otra apuesta.
Eso conlleva a dejar de lado muchas cosas y centrarnos en los entrenamientos. Yo elegí la apuesta y por tanto he sido consecuente y he dejado a un lado muchas otras. Cosas, que seguramente eran más importantes. Pero a mí me mueve la pasión y tras tres largos e intensos inviernos me hacía muchísima ilusión.
Empezamos con 67 kg y los primeros entrenamientos, levanto en Orio con Joseba Ostolaza la piedra, justo, justo, en el Aizkoraen Arraño con Bihurri y Mendieta. Enseguida se une Esther Cruz para la preparación de la carrera. Pufff, lo que tenemos que mejorar!! Qué torpe soy!!
Pero lo que sí sé es que pongo todo mi empeño en cada entrenamiento. Entrenamos seis días por semana, descansamos uno. El primer mes entrenamos en Arraño y de ahí en adelante empezamos a hacer dos y tres entrenos en la plaza de toros de Azpeitia.
Seguimos con la misma regularidad de entrenos mejorando muy tímidamente, eso sí dándolo siempre todo. Se unen Beltza, Eneko, Mikel, Tedi, Arri ... y muchos y muchas más ... Gracias de todo corazón a todas ellas y ellos por estar ahí, y creer en mí, sin vosotras y vosotros hubiera sido imposible.
Nos presentamos en las últimas semanas y me encuentro mejor; lo he dado todo y empiezo a ganar confianza; al final el sufrimiento tiene su recompensa.
Comunicación Alex Txikon
Día 1de julio; a punto de comenzar la prueba; un minuto de silencio, por nuestros amigos Alberto y Mariano. Joer qué mala fecha!!! La verdad que cuando sucede, nunca es buena fecha...
Ultima alzada de calentamiento. Mikel trata de buscarme con la mirada para asustarme, pero no lo consigue; es más, me avergüenzo del teatrillo.
Mi primer error: seis días antes tras no poder ni tan siquiera incorporarme de la cama me hago unas placas y nos diagnostican dos fisuras en fase de consolidación. Se lo comuniqué a Mikel para que avisara a la federación porque no tenía claro si podría salir a la plaza tras toda la semana en médicos y deliberando la presión por no decepcionar a la gente que me ha apoyado.
Tras tantos entrenos, tantas horas, dedicación, buenos y malos momentos, decido salir por ellas y ellos. Y por no cancelar la prueba y decepcionar a la afición de posponer la apuesta. Si la hubiéramos pospuesto nunca se hubiera celebrado: un mes de recuperación, de nuevo a entrenar desde cero; en fin las fechas no me daban. En estos momentos, lo mío es el monte, no los herri kirolak. El 1 de julio no debí salir a la plaza con dos costillas fisuradas. La presión me pudo.
Suena el silbato. Primera alzada y el dolor no es tan fuerte gracias a Andoni Ormazabal. Novena alzada, voy muerto. No me entra aire. 15 alzadas me duele mucho; levanto el cilindro con mucho miedo; noto al juez al lado, y sé que no me van a pasar una. Joer!, un nulo!!, Finalmente 21alzadas, 20 de baleko. Acabamos prácticamente a la par. Bueno Alex no vas mal, para ser un ‘kiskaiu’ comparando con Mikel. Ahí vas, pero ha sido muy doloroso!
Empezamos a cortar y bueno poco a poco, ganando confianza, voy recuperando. Tres nudos y el juez no da ningún respiro; siguen en su línea. Era lo esperado.
No bebo nada. Acabamos de cortar y Mikel nos lleva 5 vueltas de ventaja. Cada hachazo era un dolor terrible pero aguantamos. Fue muy duro el no poder respirar pero bueno, Alex ahí le tienes.
Salgo demasiado rápido; yo no era consciente de la situación. Segundo error: la falta de hidratación. Hasta que no me derrumbé en la vuelta 58, no bebí nada.
Doblamos a Mikel en tres ocasiones; algo va mal: ya no puedo respirar; caigo. Me he caído. Tan solo recuerdo que quería que acabase. Sentí que estaba en el Coliseo y todos jaleando, esperando que el león me devorara. Antes de caer pedí perdón a toda la gente que se acercó por mi patética actuación. Siento vergüenza de mis tomas de decisiones pero no tengo miedo en contar la verdad ya que de nuestros errores aprendemos.
Me llevan en volandas al vestuario y joer qué pena, pienso. He decepcionado a todas y todos los que han estado ahí y al público. Qué tristeza!, Bueno, aquí se termina la prueba para mí.
Me tienen de pie. Veo rostros conocidos. Pido el oxioximetro. Me siento algo mejor, pero no sé qué pasa; estoy que casi no me tengo en pie. Joer, ya no siento ni los pies y apenas las manos; pido que me lleven al hospital. No me encuentro nada bien y no puedo respirar; me duele muchísimo … las costillas.
Todo lo que sigue a continuación es verídico y ojala nunca se vuelva a repetir. La ambulancia está al otro lado de la plaza; toda una odisea para llegar a nuestro extremo. La ambulancia, por encima de la acera ya que nadie se percató en quitar los candados de los postes metálicos.
Antes de llegar la ambulancia, no asustaros, mi pulso era de 20 pulsaciones por minuto y la saturación de oxígeno en sangre era de 68%! Parecía como un Bonito del Norte recién salido del agua!!
Mientras el señor Arratibel se ha dedicado a pregonar su diagnóstico de una hipoglucemia, los allí presentes veían clarísimamente una deshidratación severa que había derivado en un grave cuadro de insuficiencia respiratoria.
Me llevan en volandas de nuevo a la ambulancia; la situación es muy crítica en la ambulancia siendo obligatorio un médico durante la prueba. No eran sanitarios, tan solo conductores; siento los gritos de Andoni liderando la situación.
Noto que me voy a morir, siento que esto se acaba. Algo no va bien; cuando más se necesita al médico, el señor Arratibel se esfumó; Quizás algún día fue una buena persona y un buen médico; le enviaré a su consulta unos rellenos de Bergara para la hipoglucemia, debido a la falta de entrenamiento.
Antes de entrar a la ambulancia empiezo a llorar y sé que no me quiero morir aún. Me meten al revés. Recuerdo que cierran las puertas y me golpean las puertas en dos ocasiones. La máscara de oxígeno puesta y sin oxígeno!!! Me ahogaba, sí, sí, como una de esas películas españolas malas.
Recorremos 200 metros y la ambulancia se detiene; no saben cómo se encienden las luces de dentro; abren las puertas de la ambulancia, ya que me estoy ahogando con la mascarilla y sin oxígeno. Gracias a que Andoni se da cuenta.
Por fin empieza el oxígeno; lloro de nuevo y sé que esto se termina; el pulso no mejora, ni la saturación; Van a buscar al médico que no aparece nunca; La ama de Andoni es ATS en el hospital de Zumarraga. Andoni manda a buscarla; mi cuerpo empieza a convulsionar; sé que si pierdo la consciencia voy a morir; lo sé por tanto sé cuál es mi parte ya que Andoni, su ama, Lore, mi hermana y Leire harán el resto.
Peleo, peleo, lucho por no morirme, en mover los pies, las manos, en tratar de respirar. Andoni me hace una prueba muy sencilla, de primero de carrera: un pellizco para medir la tirantez de la piel, conocida como turgencia; el pellizco, hace ver lo evidente, la deshidratación severa a la que nos enfrentábamos.
Imposible ingerir líquido; su ama tratando de buscarme una vía; los conductores comunican que no hay suero ni sonda. Jon, el hermano de Andoni corre y corre hasta llegar al ambulatorio y le dan suero y una sonda.
Mientras Jon llega con el suero y la sonda mi situación empeora. Sé que mi corazón se para; tengo miedo, mucho miedo; me pregunto qué habrá una vez muerto; siento un vacío tremendo; trato de pelear un poco más; Dejo de presionar la mano de Andoni.
Él se percata y me colocan las placas y preparan el desfibrilador ya que mi corazón no aguanta más; la sangre es demasiada espesa, se preparan para lo peor, peleo, lucho. Hago mi parte, ellos hacen la suya, tras varios intentos fallidos. Andoni alumbrando con su móvil; consiguen empezar a meterme por vena suero.
A punto de desfallecer, teniendo seguramente daños irreversibles, en 10 minutos me metieron un litro y medio de suero; Tenemos una pequeña recaída; recuerdo que sigo sintiendo pánico a morir; no dejo de decir que me voy a morir; ellos me engañan, me dan datos de mis constantes vitales (que no son ciertos) y mi hermana y Leire no dejan de hablarme en todo momento.
Llega el momento que empiezo a darle la vuelta y a preguntar, “Andoni ya e naz hilgo ezta? Andoni ya e naz hilgo!!” El médico sigue sin aparecer; se esfumo, la gente recrimina su falta de profesionalidad, cuando más se le ha necesitado ...
Estoy eternamente agradecido a los presentes en esa ambulancia gracias a ellas y ellos estoy vivo, mila mila esker!!. Gracias a ellos tuve la oportunidad que su hijo y hermano Xabi Ormazabal, no tuvo en el 2004; Me acordé de él; de Urtain, el tigre de Zestoa, y peleé por la gente que me quiere de verdad.
Soy el único responsable de lo sucedido y tratare de aprender, de no sentir presión ya que los que de verdad me quieren no se hubieran sentido disgustados. No debí salir a la plaza en ese estado; me siento contento de seguir vivo; con mucho miedo. Aún no he quitado el susto y tardará en sanar: Poco a poco. Una vez más pido disculpas por mi falta de criterio y agradezco a los y las que me han ayudado, mi más sincero agradecimiento;
El final de la prueba, cuando casi pierdo la vida, como podréis imaginar me importa más bien nada, pero he de sincerarme y recriminar la actitud de la federación de Gipuzkoa de Herri Kirolak ya que cuando sabían que estaba como el astado recién recibido el espadazo a punto de morir, prohibiendo terminantemente darme agua desde fuera, durante toda la prueba con la amenaza de descalificación, y al local cortar el primer tronco sin camiseta cuando está prohibido, acabar recibiendo ayuda externa, agarrándose, etc ... Por no haber, no había ni un médico que obligase a parar la prueba!
Una vez más me trae sin cuidado el final de semejante ridículo pero la federación de Gipuzkoa de Herri Kirolak debería de hacérselo mirar ya que parece que tiene intereses propios! Evidentemente en estas condiciones ni Mikel ni yo somos ejemplos a seguir.
Desde aquí animar a los aizkolaris a no participar en pruebas como éstas si no se normalizan o se actúa al menos con deportividad. No vivimos en la Edad Medía!!!
Durante toda la fase de preparación he tratado de convencer a los y las cercanas a mí de lo que es una apuesta; he defendido la credibilidad, seriedad, y deportividad de las apuestas en las que he participado. Desde luego de ésta he de tragarme mis palabras.
Desde el momento que se llevaron las maderas a la plaza, ha habido una falta de deportividad tremenda y una provocación constante; las apuestas son para ganarlas en la plaza; y en la mesa deberían de cerrarse con oportunidad para ambas partes.
Eskerrik asko, barriro be barkamena, oain errekuperatzera ta askotan zankotrabatu gaituzte ta altxatu gara, ez da lehena ezta azkena izango, oraindik beldurra sentitan dot, baia pasako da ta irribarrea etorruko da.
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10203845261560902&set=a. 1034980003692.6742.1501202794&type=3&theater Ez Dok Amairu fue el nombre de un movimiento cultural vanguardista vasco que entre 1966 y 1972 se dedicó a recuperar la castigada cultura vasca y renovarla. Surgido dentro de la Euskal Kantagintza Berria (nueva canción vasca) y compuesto fundamentalmente por cantantes y escritores en euskera , incluyó también otras disciplinas. La canción constituyó un medio para lanzar mensajes nuevos de esperanza, justicia, paz y libertad. Se trató de crear una nueva identidad, denunciar las injusticias, expresar la necesidad de crear una conciencia de pueblo, transmitir esperanza y acercar la literatura al pueblo. Como la canción era el medio para difundir el mensaje, los festivales se convirtieron en pretexto para que la gente se reuniera. 1 Además de las características culturales contenía elem...
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